INTRODUCCIÓN GENERAL
“El surrealismo tiende a infiltrarse por todo el mundo como la dialéctica materialista a la que está íntimamente aliada”
Benjamin Péret
A finales de este año 2005 la Fundación Eugenio Granell cumple diez años dedicados a la obra de Eugenio Granell y al surrealismo.
André Breton escribió el primer Manifiesto Surrealista en 1924. Un año después tuvo lugar la primera exposición surrealista en París. En esta participaron nueve artistas de seis países. El surrealismo vivió un auge de exposiciones entre 1929 y 1939.
En la exposición que tuvo lugar en Londres en 1936, André Breton, en el artículo “Los límites, no las fronteras del Surrealismo”, admitió lo difícil que había sido llevar a cabo esta exposición principalmente por razones económicas, de lengua, de geografía y de gobiernos de diversas tendencias políticas. Aún así lograron participar artistas de catorce países
Franklin Rosemont, importante representante del grupo surrealista de Chicago, escribe: “Surrealism did not “end” in 1939… On the contrary, as a revolutionary current of thought and action, with important nuclei in many countries, surrealism would survive the imperialist holocaust as a veritable island of audacity and integrity in a sea of accomodation and hypocrisy”.
La guerra mundial causó estragos: algunos surrealistas terminaron en campos de concentración, otros fueron fusilados por la Gestapo, la mayoría logró salir en el exilio. (Así se conocieron Granell y Breton en la República Dominicana). Y otros, durante esta tremenda encrucijada, traicionaron al movimiento haciéndose o comunistas o leninistas.
Tras la derrota nazi la mayoría volvió a Europa. En 1947 se organizó en París la exposición surrealista más grande hasta entonces. Ochenta y siete artistas participaron en ella. Surgieron grupos surrealistas (a pesar de los regímenes opresivos de algunos países) en Checoslovaquia, Argentina, Portugal y Rumanía y desaparecieron los de Chile, Egipto e Inglaterra. Surgieron nuevos y jóvenes artistas durante la década de los cuarenta; entre ellos Eugenio Granell, Aimé Césaire, Philip Lamantia, Octavio Paz, Dorothea Tanning…. Muchos, como la checoslovaca Toyen, los canadienses Jean Benoit y Mimi Parent o el rumano Gherasim Luce, se mudaron a París. El grupo de Japón resurgió durante los años cincuenta . Aparecieron artistas de Iran, Irak, Siria y otros países árabes que siguieron la estela que había iniciado Egipto antes de la guerra.
Granell expone en la galería A L'Etoile Scellée de París en 1954 con el texto de Benjamin Péret, “A la hauteur du cri…” en el catálogo. Breton muere en 1966. Poco después se desintegra el grupo de París. En 1953 había surgido el grupo Phases, vigente hasta hoy día, liderado principalmente por Edoaurd Jaguer, José Pierre y Claude Tarnaude. Este último entabló amistad con Granell en Nueva York y le invita a participar en las exposiciones y en la revista Phases del grupo.
El grupo surrealista de Chicago surge durante los años sesenta y continua con excelentes e interesantes publicaciones dirigidas por Franklin y Penelope Rosemont en la editorial Black Swan Press. En 1976 organiza la World Surrealist Exhibition en la que participan ciento setenta artistas de treinta y tres países.
Portugal explosiona en el mundo surrealista durante los años setenta al terminar el régimen fascista que gobernaba. Dirigido originalmente por Mário Cesariny y Artur Cruzeiro Seixas, continua vigente en el país vecino.
Surgen grupos nuevos y otros vuelven a surgir con artistas jóvenes que continúan la vena surrealista empezada a principios del siglo pasado.
Este año la Fundación Granell dedicará varias exposiciones a diversos artistas y grupos que siguen creyendo en este ismo; cada uno a su manera. Pero el surrealismo sigue vigente. Granell decía que el surrealismo no había muerto pues él seguía vivo. Ahora sigue vivo en su espíritu y en la realidad de todos aquellos que aún creen en el sentido revolucionario que lo inspiró.
Natalia Fernández Segarra
Directora
Citado por Franklin Rosemont en “On The Organization of the World Surrealist Exhibition”, Marvelous Freedom. Vigilance of Desire , Chicago, 1976, p. 23
Ibid , p. 23 (“El surrealismo no “terminó” en 1939… Al contrario, como un movimiento revolucionario de pensamiento y acción, con núcleos importantes en muchos países, el surrealismo sobrevive al holocausto imperialista como una verdadera isla audaz e íntegra en un océano acomodadizo e hipócrita”).
La Fundacion Eugenio Granell expuso la obra de Cruzeiro Seixas en el 2001. Actualmente la Fundaçao Cupertino de Miranda, Famalicao guarda las obras del artista y la de sus amigos surrealistas. En enero de 2005 se organiza una retrospectiva de Mario Cesariny en el Museo de la ciudad de Lisboa.